jueves, 11 de septiembre de 2014




Poco sé de la noche 
pero la noche parece saber de mí, 
y más aún, me asiste como si me quisiera, 
me cubre la conciencia con sus estrellas
Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte
Tal vez la noche es nada 
y las conjeturas sobre ella nada 
y los seres que la viven nada. 
Tal vez las palabras sean lo único que existe 
en el enorme vacío de los siglos 
que nos arañan el alma con sus recuerdos. 
Pero la noche ha de conocer la miseria 
que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas. 
Ella ha de arrojar odio a nuestras miradas 
sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros. 
Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos. 
Su lágrima inmensa delira 
y grita que algo se fue para siempre. 
Alguna vez volveremos a ser


LA NOCHE, Pizarnik
Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma

En la noche que me envuelve,
negra, como un pozo insondable,
doy gracias al Dios que fuere
por mi alma inconquistable.

En las garras de las circunstancias
no he gemido, ni llorado.

Ante las puñaladas del azar,
si bien he sangrado, jamás me he postrado.

Más allá de este lugar de ira y llantos
acecha la oscuridad con su horror.

No obstante, la amenaza de los años me halla,
y me hallará, sin temor.

Ya no importa cuan recto haya sido el camino,
ni cuantos castigos lleve a la espalda:

Soy el amo de mi destino, soy el capitán de mi alma

El engaño

Soy tuya, Dios lo sabe por qué, ya que comprendo
que habrás de abandonarme, fríamente, mañana,
y que bajo el encanto de mis ojos, te gana
otro encanto el deseo, pero no me defiendo.

Espero que esto un día cualquiera se concluya,
pues intuyo, al instante, lo que piensas o quieres.
Con voz indiferente te hablo de otras mujeres
y hasta ensayo el elogio de alguna que fue tuya.

Pero tú sabes menos que yo, y algo orgulloso
de que te pertenezca, en tu juego engañoso
persistes, con un aire de actor del papel dueño.

Yo te miro callada con mi dulce sonrisa,
y cuando te entusiasmas, pienso: no te des prisa.
No eres tú el que me engaña; quien me engaña es mi sueño.
Alfonsina Storni

martes, 26 de febrero de 2013

jueves, 6 de diciembre de 2012